¿QUÉ ES UN MOVIMIENTO DEL EVANGELIO?
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Un Movimiento del Evangelio ocurre cuando muchas personas comienzan a seguir a Jesús, formar discípulos y reunirse como iglesia de forma sencilla y que se puede repetir. No depende de eventos grandes, campañas costosas ni líderes famosos. Es algo que nace cuando creyentes comunes, como tú y yo, deciden obedecer a Jesús, compartir su fe y enseñar a otros a hacer lo mismo.
Una cadena viva
Un Movimiento es una cadena viva que se va extendiendo de persona en persona, de casa en casa y de comunidad en comunidad.
En la Biblia, especialmente en el libro de Hechos, vemos que la iglesia no crecía porque los apóstoles predicaban en estadios, sino porque cada creyente compartía el mensaje de Jesús con sus amigos, vecinos y familiares. De esta manera, el Evangelio se multiplicaba con fuerza y rapidez.
Cómo saber si un Movimiento está ocurriendo
Sabemos que un Movimiento está ocurriendo cuando:
hay nuevos creyentes,
esos creyentes también están haciendo discípulos,
y esos discípulos están formando iglesias que a su vez hacen lo mismo.
Es como un árbol que no solo tiene ramas, sino que esas ramas dan fruto, y ese fruto produce nuevas semillas que crecen en otros árboles.
La clave está en las generaciones
En términos prácticos, hablamos de generaciones de discípulos:
1.ª generación: tú discipulas a alguien.
2.ª generación: esa persona discipula a otra.
3.ª generación: esa tercera persona hace lo mismo.
Cuando esto sucede, ya estamos viendo señales de un Movimiento. Cuando hay cuatro generaciones o más y múltiples ramas (no solo una línea), podemos decir que el Evangelio está fluyendo como un río, no solo como una gota.
“Lo que has oído de mí… confíalo a personas dignas de confianza que a su vez estén capacitadas para enseñar a otros” (2 Timoteo 2:2)
No depende de recursos externos
Este tipo de crecimiento no depende de estructuras complicadas ni de recursos externos. Depende de la obediencia, la oración y la disposición de cada creyente a vivir como discípulo y ayudar a otros a hacer lo mismo.
Y lo mejor de todo: tú puedes ser parte. Un buen primer paso es comenzar un Estudio Bíblico de Descubrimiento.
Profundiza: este artículo se basa en el libro Movimientos del Evangelio: qué son, cómo funcionan y cómo podemos participar, de Dave Matthews (Serie Recursos Fundamentales de Reflejo). Obtén el libro completo aquí.